Otros rostros de Haití

En las últimas semanas, Haití atraviesa por una ola de manifestaciones que han puesto al país en la mira de los medios de difusión internacionales. Sin duda, se publican noticias relevantes, pero en ellas se presenta una imagen parcial de la sociedad haitiana donde se enfatiza en la violencia y la inseguridad del país; ésta parece ser la imagen diseminada del pueblo haitiano cuando no existe una indiferencia por parte de los medios masivos.

Pocas veces se difunde internacionalmente otra noticia sobre Haití que no se vincule con violencia exacerbada, desgracia o situaciones desfavorables (en cualquier contexto). En 2010, por ejemplo,  tras el terremoto que sufrió la isla caribeña los periódicos, las cadenas de radio y televisión entre otros medios masivos dirigieron la mirada al país que había colapsado. La intención era presentar la tragedia para conmover a las masas y buscar la solidaridad con el pueblo haitiano; sin embargo, después de la tragedia el mutismo volvió.

Pero contra toda idea, las situaciones de violencia y pobreza en Haití no se encuentran,  en sí mismas, relacionadas con el pueblo haitiano, sino más bien con la propia historia del país. Desde la época colonial, Haití ha sobrevivido a múltiples problemáticas. La sobrepoblación, la explotación de recursos naturales y los desastres ambientales, entre otros factores, han contribuido a perfilar la situación del país. No obstante, tal como menciona Jared Diamond en el texto Una isla, dos pueblos, dos historias: la República Dominicana y Haití (2005), si Haití ha sido considerado en las últimas décadas como uno de los países más pobres y sobrepoblados del mundo con graves problemas de salud pública, es a causa también de los gobiernos corruptos y débiles que ha tenido desde su independencia.

De acuerdo con Diamond, la inestabilidad en Haití llegó al punto cúspide durante el régimen de Francois Duvalier, quien además de ser uno de los dictadores más represores de América Latina nunca mostró interés por modernizar al país o por desarrollar una economía industrial que favoreciera a la isla. Estos son algunos antecedentes de la situación por la que atraviesa hoy el pueblo haitiano.

Ante el panorama actual, la experiencia nos dice que el pueblo haitiano continuará demandando mejores condiciones de vida, respeto por su libertad y sus derechos como ciudadanos. Justo por ello resulta importante que se difundan también otros rostros de Haití para que la indiferencia y el mutismo no resurjan en los medios de difusión cuando las problemáticas actuales ya no sean noticias de primera plana.

Por último, es valioso que existan espacios de difusión de las ideas, como el caso de este blog de análisis y opinión dirigido por jóvenes y hacia ellos, y cuya finalidad consiste en reflexionar sobre el contexto haitiano y su relación con otros países de Latinoamérica, además de presentar otros rostros de Haití desde aspectos que enfaticen en la cultura, las artes, la literatura y su identidad misma.

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